Hoy os descubriré cuales son los beneficios principales de usar cepillo de dientes de bambú en vez de los de plástico convencional. Lavarse los dientes es una actividad cotidiana y que practicamos inconscientemente desde que tenemos uso de razón. Curiosamente, estas acciones que hacemos mecánicamente son de las que menos nos planteamos el impacto que pueden tener en el medio ambiente y en nuestra salud.

Impacto

Se estima que aproximadamente el 1% del plástico que se acumula en los océanos equivale a cepillos de dientes. ¿Me equivoco si has leído esta frase sin más? Pero y si te digo que, actualmente 9 millones de toneladas de plásticos arrojadas al océano cada año, más o menos igual ¿no? Espera, hagamos un cálculo sencillo:

1 Tonelada = 1000 Kilos

9 Millones de Toneladas = 9.000.000.000 Kilos

(Ya nada más que por los ceros que ves, te da otra idea ¿o no?, vamos a un paso más…)

Después de esta reflexión, si los cepillos de dientes acumulados son el 1% de 9 Millones de Toneladas, estaríamos refiriéndonos a 90.000 Tn, o lo que es lo mismo el equivalente a 600 ballenas azules anualmente. Así recuperaríamos la especie y mucho más, ¿no os parece?

Problemática

Fíjate y ¿cómo llegamos a esta cantidad? El cepillo de dientes convencional tiene un uso diario de al menos una vez al día y lo solemos cambiar cada 3-4 meses. Esto es lo mismo que decir que tiene una vida útil muy corta, por lo que al año, más de 4.500 millones de cepillos de dientes de plástico son desechados.

Ahora bien, hablando un poco más del cepillo como residuo, el plástico que los forma es una composición de varios tipos. Esto significa que aunque lo echemos en el contenedor amarillo, su reciclaje será muy difícil. En el caso en el que el reciclaje no se produzca, tendremos un residuo de más de 400 años en circulación.

(Siempre que digo el tiempo de descomposición de un residuo, una bocecita me lo compara con la esperanza de vida media de un ser humano… Y si, 400 años son más de 4 vidas humanas… estas dejando herencia con tus cepillos de dientes a tus biznietos)

Alternativa orgánica

Por supuesto, no podemos dejar de lavarnos los dientes para proteger el planeta, la solución no pasa por ahí. Seguro que has oído hablar de los cepillos de dientes hechos con madera de bambú.

Debido al boom del plástico y a lo bonitos que son los cepillos de bambú podemos encontrar en el mercado numerosas marcas diferentes y lo que es también importante, en un rango muy variable de precios. El problema es el de siempre, lo barato sale caro.

No vale cualquier cepillo de bambú, por dos razones principales:

  • Si la madera no tiene un acabado adecuado para el contacto diario con el agua se te estropeará muy rápidamente.
  • Por otro lado, es muy importante que los fabricantes cuiden las cerdas del cepillo, ya que no podemos perder de vista que su objetivo es algo tan importante como la higiene bucal.

En estos dos aspectos es donde más se nota la diferencia en las marcas y os aseguro que se nota. He probado personalmente varias marcas hasta que he encontrado la que más me ha gustado para Sin Huella, Naturbrush. Además, esta marca tiene un aliciente para  mi y es que son primera marca española especializada en cepillos dentales hechos de bambú 100 % biodegradables. Sus cerdas cerdas están fabricadas de material biodegradable junto con un «biobasado» natural proveniente del aceite de ricino, además de ser antibacteriano. Son de dureza media-suave para que hasta la encías más sensibles puedan utilizarlos.

El bambú utilizado en los cepillos es ecológico y pertenece a la variedad Phyllostachys edulis (MOSO), una planta que crece de forma rápida y natural en la tierra, se caracteriza por contener agentes antibacterianos, tener una capacidad de renovación muy rápida y conferirle al mango de nuestro cepillo una alta resistencia.

«Phyllostachys edulis» El bambú más famoso del mundo.

No todo es positivo y yo siempre lo digo todo. Podemos plantearnos la sostenibilidad de este producto ya que los principales productores de bambú son la India y China y esto no lo hace totalmente sostenible. Pero, teniendo en cuenta que los de plástico también son fabricados en China o similares, y que aumentar el cultivo de bambú contribuye a reducir el CO2 y luchar contra el cambio climático; sigue siendo la opción más sostenible y mejor opción para cuidar el planeta tierra. Como dato curioso por cada rama talada puede fabricarse una cantidad aproximada de 500 cepillos de dientes.

Por último, se empieza a documentar que es incluso más higiénico y sano para nuestra rutina dental usar cepillos de bambú. Esto es así, principalmente, porque el bambú como ya hemos mencionado repele de forma natural tanto las bacterias como los microbios, por sus propiedades, al contrario que sucede con el plástico, que más bien los acumula. Por tanto, no solo hablamos de que el plástico tenga un impacto negativo en el planeta, sino que tampoco es recomendable para nuestra boca.

Hasta aquí los beneficios de usar cepillo de dientes de bambú frente a los convencionales. Espero haberos convencido de que cambiar al cepillo de bambú es un gesto MUY fácil de incorporar y con unas consecuencias ENORMES para todos, tanto para nuestra salud como para la del planeta que nos sostiene.

Os espero en los comentarios, como siempre y en las redes sociales.

Bea.

 

 

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