¿Os habéis preguntado alguna vez qué modelo económico rige nuestros gastos? La verdad es que, aunque sepamos que estamos en un mundo donde se fomenta el consumismo y el gasto, un mundo en el que se supone que nos sienta bien estrenar cosas y que la felicidad de la mayoría se basa en la compra; quizás no le pusierais nombre al modelo económico que seguimos actualmente.

 

El modelo con el que convivimos actualmente se llama economía lineal. La economía lineal consiste en extraer la materia prima, fabricar los productos y eliminarlos una vez han cumplido su función.

Fuente: Elaboración propia

En las últimas décadas se ha trabajado mucho en el tratamiento de residuos, por lo que se ha dejado de tener esa conciencia de tirar sin más, añadiendo un nuevo paso de la cadena de la economía lineal para aplicar el conocido principio de las 3R= Reducir, Reutilizar y Reciclar. Este modelo económico intermedio se conoce como la Economía del reciclaje. El objetivo de aplicar las 3R es disminuir la cantidad de residuos producidos por el modelo económico.

Fuente: Elaboración propia

Sin embargo, no es hasta los últimos años cuando se ha empezado a hablar de la Economía circular, un nuevo modelo basado en minimizar el impacto ambiental y reducir al mínimo la producción de residuos.

Fuente: Elaboración propia

Así como la economía del reciclaje ponía en práctica las 3’R, la economía circular persigue que los propios productos sean fruto de la producción ya existente (reutilizando y reciclando los materiales) reduciendo el uso de materias primas y disminuyendo la cantidad de residuos que generamos. Si bien ya conocimos las 5’R con Bea Johnson y su filosofia Zero Waste; la economía circular implementa el principio de las 6’R que consiste en las tres iniciales ya conocidas (Reducir, Reciclar y Reutilizar) y a las que se le han unido Rediseñar, Recuperar y Reemplazar y se irán uniendo más Rs a medida que avance este nuevo modelo circular sostenible.

La economía circular viene pisando fuerte por varios motivos. El primero es que la Legislación Europea cada vez es más exigente en materias de medio ambiente y por ello, las empresas tienen que ir modernizando y cambiando sus sistemas de producción para poder seguir con sus actividades. Por otro lado, cada vez es más evidente que un modelo de producción lineal soportado por recursos no renovables tiene fecha de caducidad evidente.

Los recursos no renovables hasta hace poco tenían grandes reservas y eran considerados inagotables. En los últimos años, la producción se a disparado y con ello su demanda, por lo que están alcanzando los límites de la oferta asequible. A su vez, los impactos ambientales negativos derivados de este consumo de recursos, tales como el cambio climático y la pérdida de biodiversidad, se están acelerando lo que plantea nuevos desafíos obligatorios al modelo de economía lineal.

Fuente: imagexia.com

Por último, me gustaría dejaros un vídeo que muestra muy bien gráficamente los modelos económicos y de producción de los que hemos estado hablando en este post y sus consecuencias.

Como siempre, os espero en los comentarios y redes sociales 🙂 y os animo a que deis un paso al frente y os animéis a cambiar vuestro estilo de vida para vivir sin huella.

 

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