Las fibras de plástico son un poco menos conocidas que los plásticos debido a su tamaño y camuflaje en los productos, principalmente.

Constantemente nos hablan de los macroplásticos (lo que todo conocemos como plásticos) y su contaminación por abandono en nuestros mares, costas, bosques, ciudades, etc. Pero ¿que hay de otros plásticos menos populares como las fibras de plástico o los microplásticos?

Las fibras de plástico, son fibras sintéticas fabricadas de este mismo material, utilizadas en infinidad de productos de nuestro día a día: prendas de ropa, mantas, cojines, sábanas, estropajos, paños y un larguísimo etc. Quizás nunca lo hayáis pensado pero la principal fuente de fibras de plástico proviene de nuestras viviendas y de nuestro uso diario. Cada vez son más las prendas que entre su composición encontramos poliester, naylon, elastano, poliamida, etc. Ya es raro encontrar prendas de tejidos naturales 100%. Todos estos tejidos plásticos desprenden microfibras constantemente cuando las lavamos en nuestras lavadoras.

¿Qué os parece?

Para que os hagáis una idea, un estudio publicado en una revista científica de alto impacto, destacaba que en un solo lavado, una prenda 100% poliester puede aportar unas 1900 microfibras de plástico. Se realizó una estimación de aproximadamente unas 100 microfibras por litro de agua consumido en la lavadora (DOI: 10.1021/es201811s).

Quizás muchas/os de vosotras/os digáis y 1900 microfibras…

¿Es poco o mucho?

¿Es realmente una amenaza?

Estos son los tipos de preguntas que a mi me gusta que os planteéis. No basta con que nos digan un dato y nos dejemos sorprender sin cuestionarnos nada más. Tened en cuenta que nuestro cuerpo, y el de la mayor parte de los seres vivos, está preparado para ingerir ciertas cantidades sustancias inertes o que no sean alimenticias, a lo largo de toda nuestra vida, y que no ocurra NADA. Pero como bien he dicho… solo ciertas cantidades… Estamos hartos de ver cetáceos, aves, entre otros animales que mueren por comer cantidades ingentes de plásticos.

Pero hemos vuelto a hablar de macroplásticos…

¿Qué pasa si ingerimos microplásticos?

Probablemente, aunque esto no tiene ningún rigor científico, a no ser que ingiriésemos, mucho, MUCHISIMO, no nos pasaría nada, pero ese no es el problema. Estas microfibras, al igual que los microplásticos, se convierten en vectores PERFECTOS para otro tipo de contaminantes que si son altamente peligrosos para nuestra salud, como son los contaminantes emergentes. Cuando hablamos de vectores, nos referimos a que estos microplásticos se convierten en vehículos perfectos donde se adhieren estos contaminantes que son: metales, derivados del petróleo, hormonas, filtros solares, fragancias, etc. y hacen que acaben en lo más profundo de nuestros órganos.

¿Pero estamos ingiriendo microplásticos?

(Fijaos en los puntitos verdes, son pequeñas partículas de mi estropajo…)

Lamentablemente, aunque nadie se cocina unos microplásticos para comer, estamos constantemente expuestos a estas microfibras y microplásticos. Como bien hemos dicho, una de las fuentes principales son tejidos que utilizamos en nuestra vida diaria o estropajos de limpieza para cocinas o baños. Estas prendas o estropajos, con el mismo uso, van desprendiendo estas microfibras que van directamente por nuestro desagüe a las depuradoras. Nuestras depuradoras, actualmente no disponen de tratamientos lo suficientemente potentes para retirar este tipo de fibras, por lo que, tras pasar por los tratamientos convencionales, van directamente al mar. Una vez en el mar, entra en contacto con toda la fauna y flora, entrando dentro de la cadena alimenticia y acumulándose organismo tras organismo hasta que llega a nuestra mesa. Este proceso en el que un contaminante empieza por los organismos más pequeños y va acumulándose y sumándose al organismo superior que se lo come, hasta que llega al último eslabón se llama: biomagnificación.

Os dejo un video para que os hagáis una idea más completa de la problemática: (subtítulos en español disponibles)

¿Y que podemos hacer nosotras/os?

La solución es sencilla, intentar utilizar materiales alternativos a los plásticos y a sus microfibras o microparticulas. Poco a poco ir sustituyendo de nuestras vidas estos productos para hacerlos por unos más sostenibles, respetuosos, reutilizables y duraderos.

Justo esta semana, hemos incorporado a nuestra web este cepillo/estropajo de fibra de coco, totalmente natural y procedente de cultivos sostenibles.

¿Y vosotras/os?

¿Habéis tomado ya alguna medida para sustituir estos microplásticos de nuestras vidas?

¡Recordad que menos es más!

¡Que juntos somos más fuertes, tenemos el poder de decidir que queremos comprar!

y que pasito a pasito vamos a hacer cambios gigantes…

Os esperamos como siempre en redes sociales y comentarios, ¡que tengáis buena semana!

Comparte

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *