Últimamente estamos rodeados de la palabra contaminación y no podemos evitar sentir odio, frustración por su omnipresencia o incluso desconocimiento y desaliento. ¿Y al escuchar la palabra «químicos»? ¿Qué pensáis?

 

¿Os pasa?

De un tiempo hasta ahora cuidáis más los ingredientes de los alimentos o productos de higiene y cuidado personal que utilizáis. Os estáis planteando mas que antes el envase o envoltorio que traen los productos y origen de los mismos. Si la respuesta es sí, es que vamos por el buen camino. Concretamente, quiero hacerlos reflexionar sobre qué es «un químico» y cómo se relacionan con nosotros en el día a día.

 

¿Dónde están los químicos?

Debemos saber que los químicos si que son omnipresentes. En la composición de productos de limpieza, productos farmacéuticos, pesticidas, herbicidas, y componen los materiales de sus recipientes. Pero también los químicos nos los bebemos, nos los comemos, están en el mar, en el campo, es más son parte del cuerpo humano y sin ellos simplemente no existiríamos.

 

¿Cuántas veces hemos leído «limpia sin químicos»?

Aquí empieza lo interesante. Antiguamente, cuando no había tantos productos de limpieza, los reyes eran el bicarbonato, el vinagre y el limón y todo ello diluido en agua. La cosa es que estos 4 compuestos incluida el agua, son compuestos químicos. ¿Lo habías pensado alguna vez?

Veamos un par de ejemplos. El agua que es H2O, la combinación perfecta entre el hidrógeno y oxígeno o el vinagre, que es la mezcla entre el ácido acético y el agua. Estos son dos de los «químicos» de los que nunca sospecharíamos como peligrosos, protagonistas de la «limpieza sin químicos» y que demuestran que no deberíamos odiar los químicos tan a la ligera. ¿O podríamos vivir sin agua?

 

Entonces, ¿No hay forma de «librarnos de los químicos»?

La verdad es que de los químicos, así hablando en general por supuesto que no y ojalá no porque sería nuestro fin directo. Ahora bien, si que podemos intentar reducir los «productos químicos» de nuestra vida. Si empezamos con matices, no es lo mismo un elemento químico, que un compuesto químico ni que un producto químico.

Aquí os dejo unos ejemplos fáciles para que identifiquéis cada término y así sea más sencillo de recordar:

  • Elemento químico: es aquella sustancia que no puede ser descompuesta mediante una reacción química. Por ejemplo el oxígeno (O).
  • Compuesto químico: es una sustancia formada por la combinación química de dos o más elementos distintos de la tabla periódica. Por ejemplo el agua (H2O).
  • Producto químico:  es un conjunto de compuestos químicos (aunque en ocasiones sea uno solo) destinado a cumplir una función. Por ejemplo un plaguicida.

En fin, no me enrollo más y no quiero hacer esto más complicado. Simplemente, como os digo siempre, combatid la desinformación ya que tener conocimiento es el arma más importante que podemos utilizar. Y la próxima vez que os digan «limpieza sin químicos» no os lo toméis tan a la ligera y bebéos un vaso de agua jejeje.

Lo más importante es saber que utilizamos en casa, que comemos, con que nos lavamos y poco a poco utilizar los materiales más sostenibles y responsables para el medio que nos rodea y para nuestra salud.

Os lanzo unas preguntas

  • ¿Preferiríais hacer vuestros propios productos de limpieza?
  • ¿Comprar productos respetuosos a granel?
  • ¿Creéis en otros métodos de limpieza con químicos menos agresivos?

Para terminar, por deformación profesional os citare una frase que me encanta de Paracelso y es que:

“Todas las sustancias son venenos; no hay cosa que no. La dosis correcta diferencia un veneno de un remedio.”

¡Nos vemos en los comentarios!

Bea.

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